
Peregrinación a la tumba de San Pedro
Encuentro de Formación de nuevos obispos
Encuentro con el Papa Benedicto XVI
Mons. Arturo Fajardo participó de una Peregrinación a la tumba de San Pedro y de Encuentro de Reflexión para los nuevos obispos en el Vaticano
Además mantuvo un breve saludo con el Papa

101 obispos participaron en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de los Legionarios de Cristo en un encuentro sobre su misión de pastores de la Iglesia.
Del 17 al 25 de setiembre tuvo lugar en Roma el anual Encuentro de Reflexión para nuevos obispos, bajo el título Peregrinación a la tumba de San Pedro. El Encuentro es organizado por la Congregación para los Obispos. Participaron 101 prelados de 34 países, la mayoría de ellos han sido ordenados obispos este año, entre ellos nuestro Obispo diocesano Mons. Arturo Fajardo.
El encuentro se llevó a cabo en las instalaciones del Centro de Estudios Superiores de los Legionarios de Cristo y del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum. Durante el mismo, los obispos han recibido conferencias relacionadas a su ministerio pastoral e impartidas por exponentes expertos.
El 22 de setiembre tuvieron la oportunidad de dirigirse a Castelgandolfo, lugar de residencia del Papa en verano, para tener una audiencia con el Papa Benedicto XVI, Al día siguiente, 23 de setiembre, participaron de una Concelebración eucarística en la Basílica de San Pedro que fue presidida por el Cardenal Giovanni Battista Re, Prefecto de la Congregación para los Obispos.
Mons. Fajardo ha mantenido también una entrevista con el Embajador uruguayo ante la Santa Sede, el Prof. Mario Cayota.
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«¡Sed hombres de oración!»: programa del Papa a los obispos de reciente nombramiento
Recibidos en audiencia el sábado
El
Papa Benedicto XVI ha recibido el pasado sábado 22 de setiembre en
audiencia a los 112 Obispos del mundo que han sido nombrados en este
último año. Entre ellos se encuentran 15 Obispos que han sido
ordenados por el rito oriental. El Papa
Junto a ellos ha participado de esta audiencia nuestro Obispo Diocesano, Mons. Arturo Fajardo. El Papa se ha detenido en su reflexión en el carácter apostólico y pastoral de la oración del obispo.
Reproducimos la nota de la Agencia Católica ZENIT y ACI Prensa
CASTEL GANDOLFO, domingo,
23 septiembre 2007 (ZENIT.org).-
No es sólo un compromiso, sino una necesidad: de la oración --de la
intensidad de unión con el Señor-- depende la fecundidad pastoral
del obispo, constata Benedicto XVI.
Al recibir en audiencia, el sábado en Castel Gandolfo, a los obispos
de reciente nombramiento, el Papa apuntó los compromisos que asumen
los candidatos antes de su ordenación episcopal –como «el de
anunciar con fidelidad el Evangelio y custodiar la fe»--,
deteniéndose en el «carácter apostólico y pastoral de la oración del
obispo».
Acogieron sus palabras los 112 prelados nombrados el último año; han
celebrado esta semana unas jornadas de estudio –ya tradicionales--
organizadas por la Congregación vaticana para los Obispos en el
Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma.
«Igual que los Apóstoles, también nosotros, queridísimos hermanos,
como sus sucesores, hemos sido llamados sobre todo para estar con
Cristo –les dijo el Papa--, para conocerle más profundamente y ser
partícipes de su misterio de amor y de su relación plena de
confianza con el Padre».
Bien habían comprendido los apóstoles que «la escucha en la oración
y el anuncio de las cosas oídas debían tener la primacía sobre las
muchas cosas que hay que hacer», un programa apostólico –reconoció
Benedicto XIV-- «más actual que nunca».
Y es que «en el ministerio de un obispos los aspectos organizativos
son absorbentes, los compromisos múltiples, las necesidades siempre
muchas, pero el primer lugar en la vida de un sucesor de los
Apóstoles debe estar reservado a Dios», advirtió.
A los nuevos obispos quiso recordar el Papa que la oración hace al
pastor sensible y misericordioso hacia todos.
En la oración del obispo –siguió el Santo Padre-- un lugar especial
deben tener los sacerdotes confiados a su cuidado, «para que sean
perseverantes en la vocación y fieles a la misión presbiteral», y
«la súplica por las nuevas vocaciones».
Asimismo los obispos tienen el compromiso «de ser animadores de
oración en la sociedad».
«En las ciudades en las que vivís y trabajáis, frecuentemente
convulsas y ruidosas, donde el hombre corre y se pierde, donde se
vive como si Dios no existiera, sabed crear lugares y ocasiones de
oración –les pidió--, donde en el silencio, en la escucha de Dios
mediante la “lectio divina”, en la oración personal y comunitaria,
el hombre pueda encontrar a Dios y tener la experiencia viva de
Jesucristo que revela el auténtico rostro del Padre».
«No os canséis de procurar que las parroquias y los Santuarios, los
ambientes de educación y de sufrimiento, pero también las familias,
se conviertan en lugares de comunión con el Señor», añadió.
Y les exhortó de manera particular «a hacer de la Catedral una
ejemplar casa de oración, sobre todo litúrgica, donde la comunidad
diocesana reunida con su obispos pueda alabar y dar gracia a Dios
por la obra de salvación e interceder por todos los hombres».
«¡Sed hombres de oración!», sintetizó el Papa, recalcando que «la
fecundidad del ministerio del obispo depende de la intensidad de su
unión con el Señor», y que es de la oración de donde un obispo debe
obtener luz, fortaleza y consuelo en su actividad pastoral.
¡Sed
hombres de oración!
Dios es quien debe ocupar el primer lugar en sus vidas, dice el Papa
a nuevos Obispos
VATICANO, 22 Sep. 07 / 08:10 am (ACI).- Esta mañana el Papa
Benedicto XVI recibió en el Palacio Apostólico de Castelgandolfo a
los participantes de la reunión de Obispos recientemente nombrados y
los exhortó a ser hombres de oración que reserven el primer lugar de
su vida a Dios.
“¡Sed hombres de oración! La fecundidad espiritual del ministerio
del Obispo depende de la intensidad de su unión con el Señor. Es de
la oración que un Obispo debe tomar luz, fuerza y consuelo en su
actividad pastoral”, dijo el Papa a los prelados reunidos en su
residencia de verano.
El Papa recordó en esta ocasión a los
obispos que “no están solos en la guía de la Iglesia de Dios, sino
que tenéis, junto a la ayuda de la gracia, el apoyo del Papa y el de
vuestros hermanos”.
Deteniéndose en la dimensión apostólica
del episcopado, el Santo Padre afirmó que los presentes están
“llamados sobre todo a estar con Cristo, para conocerlo más
profundamente y ser partícipes de su misterio de amor y de su
relación plena de confianza con el Padre”.
“En la oración íntima y personal, el Obispo es llamado a crecer en
el espíritu filial hacia Dios, aprendiendo de Jesús mismo la
cercanía, la confianza y la fidelidad, actitudes propias en la
relación con el Padre”.
También reconoció que si bien hoy en
día “en el ministerio de un Obispo los aspectos organizativos son
absorbentes, múltiples los compromisos, tantas las necesidades, el
primer lugar en la vida de un sucesor de los Apóstoles debe estar
reservado a Dios”.
Asimismo recordó a sus “queridos
hermanos” conservar en su oración “un particular lugar para vuestros
sacerdotes, para que siempre sean perseverantes en la vocación y
fieles a la misión presbiteral... Igualmente no debe faltar jamás en
la oración del Obispo la súplica por las nuevas vocaciones”.
Más adelante los exhortó a “crear lugares y ocasiones de oración,
donde el silencio, en la escucha de Dios mediante la lectio divina,
en la oración personal y comunitaria, el hombre puede encontrar a
Dios y tener la experiencia viva de Jesucristo que revela el
auténtico rostro del Padre”.
Finalmente dijo: “En el dirigiros a Dios por vosotros y por vuestros fieles, tened la confianza de hijos, la audacia del amigo, la perseverancia de Abraham. Como Moisés tened las manos alzadas hacia el cielo. Como María sabed cada día alabar a Dios por la salvación que Él realiza en la Iglesia y en el mundo, convencidos que nada es imposible a Dios”.
Portada del Diario del Vaticano L'Osservatore Romano (23 de setiembre de 2007)

Fuente de fotos: http://www.legionariesofchrist.org